El daño ecológico puro

La Ley 26/2007, de 23 de octubre, de responsabilidad medioambiental, introduce en nuestro Derecho un mecanismo amplísimo de reparación y prevención de daños al medio ambiente. Inspirada en el principio de que «quien contamina paga», persigue que los daños medioambientales sean reparados de una forma rápida y adecuada. Para ello, establece una regla de responsabilidad objetiva e ilimitada, con una potente presunción del nexo causal. El potencial de responsabilidad del nuevo régimen legal, más severo que la Directiva europea que transpone, es enorme. Con ello, da un paso hacia la...


























































