¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora? Y ¿por qué no?

El sufrimiento ha sido siempre compañero inseparable del ser humano; es un mal que hay que evitar y un gran problema por solucionar, pero es, sobre todo, un misterio que hay que aceptar y vivir. "¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora?" son preguntas que, al menos en los momentos aciagos, casi todos los seres humanos nos hacemos y para las que no encontramos salidas convincentes. Y "¿Por qué no?" es la respuesta. El ¿por qué a mí?, tiene que dejar de ser un lamento, una imprecación a Dios, o un grito de ira rebelde que con su aguijón nos envenena, para convertirse en una mirada en...
