El demonio de la interpretación

"El demonio de la interpretación" puede leerse de tres maneras: como bitácora de lectura, como teoría de la interpretación y como pieza literaria. Ofrece, en primer lugar, el testimonio de un lector que ha viajado por ciertos libros —no muy ortodoxos— que se propusieron enseñarnos a leer, traducir, preservar y comprender los signos del mundo: textos como los evangelios gnósticos, las fábulas alquímicas, el Corpus hermeticum o el "Retrato del artista adolescente". Con base en este ejercicio de metalectura, estos ensayos proponen una hermenéutica de índole hermética, basada en...
