Calidad cristiana

Suele decirse que el cristianismo está en crisis. Aunque tal diagnóstico pueda ser tachado de "eurocéntrico", nos afecta al menos a los europeos, y es legítimo para nosotros abordarlo. La crisis conduce siempre a una búsqueda de la propia identidad, la cual ayuda a ver que, para el cristianismo, la salida de una crisis no puede consistir en "tocar a rebato" y proclamar reconquistas, sino en un tránsito tranquilo de la cantidad a la calidad. El primer paso para esa recuperación de la calidad será el redescubrimiento del Dios cristiano, en línea con la proclamación de Dietrich...
