Objetivo: El Primer Casino

Cruzaba el Atlántico desde New York a Madrid, cuando coincidí con un antiguo compañero de universidad. Al reconocernos, nos saludamos dándonos un fuerte abrazo.—¿Qué es de tu vida? —le pregunté.—¡En América! —me respondió. Afortunadamente, el avión no estaba lleno y pudimos sentarnos juntos durante el resto del vuelo. El viaje fue bastante tranquilo, a pesar de que el tiempo era tormentoso y, de vez en cuando, sentíamos los baches del aire que azotaba nuestro avión. Al aterrizar en el aeropuerto de Barajas, de Madrid, el tiempo había cambiado totalmente, luciendo un sol...
