La empresa del descubrimiento, exploración, conquista y colonización de América, representa un esfuerzo verdaderamente gigantesco de la España católica, si bien se consideran, de una parte, el estado de esta, empobrecida y desangrada durante ocho siglos de guerras, con una población que no pasaba de los nueve millones de almas, y, de otra parte, la distancia y extensión de las tierras exploradas y colonizadas, y cuanto en ellas hizo la metrópoli en el trascurso de tres siglos. En suma, al ambiente americano se unieron lo étnico, lo social, lo político, lo económico, lo científico...