Sin domicilio fijo

Quien no ha sentido ganas de irse, salir a recorrer mundo y encontrarse con paisajes desconocidos? Este deseo parece intrinseco al hecho de estar vivos, y no resulta exagerado decir que turistas somos todos, desde el antiturista que evita monumentos con alguna proeza hasta el paseante que paga por salir de casa con el solo proposito de ser tratado como en casa, pasando por el mochilero y esos bichos raros que saben moverse por igual en Toronto que en Borneo y no dudan ni un instante a la hora de encontrar la mejor salchipapa en Lima. De todos ellos, de sus antepasados los grandes viajeros y...


























































