A la velocidad del hachís

Un territorio especial, a veinte kilómetros de Marruecos y cercano al Peñón. Dos fronteras. Una tradición de contrabando y tránsito de personas de mundos distintos. Un clima mediterráneo con toques atlánticos. Playas de ensueño y puertos clave. Vida cotidiana demorada y las prisas de los narcotraficantes. Una velocidad que ha aumentado con el hachís y ha chocado contra una sociedad que había aceptado las cosillas de la droga como un trabajo más. Varias muertes provocadas por narcos conduciendo lanchas o escapando de la policía han despertado conciencias. Enrique Figueredo retrata...


























































