El precio de una traición

Ante la impotencia de los actores culturales, esa gente que vive o por lo menos, desea vivir del arte a diario, pero, no pueden; sus llantos y los fracasos que encuentran que sus obras, no sólo, no les aportan satisfacción, sino una grandísima pérdida de tiempo en sus talleres. Esas quejas y esa soberbia constituyen el contenido de esta obra. El autor, recoge esas dolencias y, las convierte en esa magnífica historia. Crea personajes como los que encuentres, seguro que, no identificados en otras culturales. Una estrategia que la hace única, y particular propiedad de Ecuatocultura,...


























































