La disputa feliz

Internet nos aproxima a los demás a gran velocidad. Aumentan los contactos, y aumenta la colisión con quienes no piensan como nosotros: el mundo de la cultura y el mundo social y religioso se citan a diario en los mismos foros, sin intermediarios ni árbitros. Quien quiera hacerse entender debe saber cómo relacionarse a diario con aquellos que sostienen pareceres opuestos. Debe conocer las reglas del juego, y respetarlas. Este libro es una guía para aprender a sostener el propio punto de vista, sin pelearse y sin caer en lo políticamente correcto, logrando debates gratos y...


























































